El Liceo de Hombres de Chillán fue fundado mediante Decreto Supremo del Presidente Manuel Montt, el 7 de marzo de 1853 y comenzó a funcionar el 16 de mayo de 1854, siendo su primer Rector don Pedro Matus, con una matrícula de 20 alumnos donde se impartían las clases de latín, geografía, aritmética y religión.

Los primeros años fueron muy difíciles, por la falta de un local propio y recursos pedagógicos, sin embargo, cuando asume el Rector don Abraham Siderey, se inician los primeros avances del establecimiento. Hacia 1860, el liceo contaba con 77 alumnos, un inspector y seis profesores, además, el 1 de diciembre de ese año, las autoridades del país declararon válidos los exámenes de nuestro liceo para optar a grados universitarios.

En mayo de 1866 llega a la rectoría el profesor Justiniano Adrover quien se destacó por obras en beneficio de la comunidad liceana, como la creación de una escuela anexa para los cursos de preparatoria; la primera biblioteca con 557 volúmenes y lo más significativo, conseguir el terreno y los recursos financieros para la construcción de un edificio definitivo que se ubicó en la manzana comprendida entre las calles Libertad, Rosas, Avda. O’Higgins y Bulnes.

Rector de importancia en la historia liceana fue don Liberio Manterola, quien ejerció el cargo por 15 años consecutivos a partir del 1 de marzo de 1873. En su administración se terminó el edificio del liceo, se implementó un internado y también los gabinetes de física, química y ciencias naturales, esto último gracias a donaciones hechas por dos ilustres chillanenses, el general Pedro Lagos Marchant y el doctor Federico Puga Borne. Por otra parte, se implementó el material de la biblioteca llegando a los 2236 volúmenes, se nombró a un bibliotecario y la creación de un comité de “bienestar estudiantil” para ayudar a los jóvenes de más escasos recursos.

El 1 de marzo de 1889 llega como Rector el afamado profesor y publicista don Eugenio María de Hostos, quien contribuyó a materializar reformas educacionales en varios países de Latinoamérica. A nivel liceano, obtuvo la creación de la cátedra de educación musical y contribuyó a terminar con los castigos severos que atentaban contra la dignidad de los estudiantes.

A partir de 1890 se suceden en la dirección los profesores Julio Roberto Pizarro, Rómulo Ahumada Maturana y Luis Torres Pinto, a ellos les correspondió implementar el “sistema concéntrico” en la enseñanza, solicitar la reapertura del colegio ocupado como cuartel militar a causa de la guerra civil de 1891 y la inauguración del internado el 17 de marzo de 1897. También cabe destacar el aumento de matrícula experimentada por el liceo de 107 alumnos en 1870 a 372 en junio de 1897.

El 25 de septiembre de 1897 es nombrado en la dirección el más destacado de nuestros maestros don Narciso Tondreau Valín. Bajo su mandato el establecimiento adquirió prestigio e importancia a nivel nacional, no sólo en el plano educacional sino que también en el ámbito artístico y en lo cultural. A esta obra contribuyeron destacados profesores que ejercieron en esos años, como por ejemplo: don Enrique Molina Garmendia y don Nicanor Parra entre otros. Las obras más significativas del señor Tondreau fueron: Construcción de un edificio para el internado; incremento del gabinete de ciencias naturales; construcción de un salón de actos; participación en la exposición de educación de 1902; creación de una brigada de boys scouts, entre otras.

Luego de 28 años de fructífera labor el rector Tondreau se acogió a jubilación, siendo reemplazado por el profesor don Ramón Pérez Yáñez, en su administración se realizaron numerosos adelantos entre ellos la materialización de la reforma educacional de 1928 y la incorporación de profesoras a la planta docente entre ellas doña Abelina Rodríguez, Zoila Villarroel y Adelina Miranda.

El cargo del profesor Pérez Yáñez duró hasta 1938, en el mes de octubre del mismo año le sucede don Tomás Figueroa Bravo a quien le correspondió la difícil tarea de la reconstrucción del liceo luego de su destrucción por el terremoto de 1939. La primera tarea del Rector Figueroa fue conseguir unos pabellones de emergencia para continuar las clases mientras se construía un nuevo edificio, al mismo tiempo gestionó ante el gobierno la adquisición de la manzana comprendida entre las calles Maipón, Claudio Arrau, Carrera y el Roble.

El 23 de noviembre de 1945 se dio término al edificio por calle Maipón, de esta forma, por años el liceo funcionó en dos lugares, en Avda. Libertad y en calle Maipón hasta la entrega definitiva del local por calle Claudio Arrau a principios de los años 60.

El profesor Figueroa también destacó por sus obras pedagógicas y sociales por ejemplo: se formó la Academia literaria “Samuel Lillo”; se crearon un centro deportivo, el bienestar alumnos, el centro de estudiantes y la revista “Rumbos”. Por otra parte, a principios de 1949 el liceo obtiene del Supremo Gobierno la categoría 6 de “Liceo Superior de Primera Clase”. En mayo de 1950 el rector Figueroa se acoge a retiro y le suceden el cargo don Osvaldo Ledesma García y posteriormente, en abril de 1952, don Humberto Catalán Muñoz.

Al Rector Catalán le correspondió la festividad del centenario del liceo en 1953, actividad que fue celebrada por toda la comunidad de Chillán y Ñuble; por otra parte, durante su administración el establecimiento fue reconocido como sede permanente del Bachillerato en octubre de 1952.

Entre 1961 y 1971 nuestro colegio fue dirigido por el profesor René Cabrera Iñiguez y sus obras más destacadas fueron reapertura del internado en su actual edificio el año 1964; la inauguración del actual gimnasio (1965); apertura de cursos anexos en la ciudad de Bulnes y la designación de un Orientador Educacional. En 1971 ocupa la rectoría el ex alumno y profesor don Sergio Gana Lagos quien inauguró una galería de rectores y una orquesta estudiantil, además autor de una “Breve Historia del Liceo de Chillán”. En el período 1973 y 1976 el establecimiento es dirigido por don Jorge Bustamante Sanhueza, años en que aumenta considerablemente la cantidad de alumnos y dotación de profesores.

En las últimas décadas el establecimiento ha sido dirigido por la señora Blanca Manríquez Arellano (1976 – 1988); don Wagner Pérez Eulufí (1988 – 1993) y don Raúl Carrasco Jara (1993 – 2007), cada uno de ellos han dejado importantes obras en beneficio de la comunidad liceana. El año 2008, asume como Rector del establecimiento don Patricio López Vásquez ex alumno y profesor del liceo, el cual llena de orgullo a todos quienes aprecian y respetan la historia centenaria del liceo.